En la Nochebuena de Irlanda, muchas familias comparten la antigua tradición de colocar una vela en la ventana. Esta luz indicaba a los forasteros que eran bienvenidos a entrar en busca de comida y de un lugar donde descansar. Poseía también un simbolismo religioso que continúa: representar la cálida bienvenida a María y José.
La vela de Navidad era también una forma de recordar a los que estaban lejos de casa, un modo de honrar a los que habían tenido que partir. La vela permanecería encendida para indicar a los emigrantes el camino de vuelta.
Hoy las velas son generalmente perfumadas y, como ya recordamos en otras oportunidades, para muchos el jengibre, la canela, la vainilla, el incienso y la naranja representan el perfume de la Navidad.
También el aroma de la cocina hogareña nos remite a la ilusión de compartir los gratos momentos en familia. El mazapán (su sugerencia e incorporación en la perfumería se logra con toques de almendras¹) tiene raíces en la España morisca. Cuentan que fue preparado hacia el siglo XIII, en el convento de San Clemente de Toledo, cuando la ciudad se hallaba sitiada por los árabes y había una gran necesidad de alimento. Allí, las monjas prepararon en un almirez una pasta con almendra cruda y azúcar que cocida al horno sirvió de alimento para los sitiados. Posteriormente, crearon pequeñas representaciones con esta masa que evocan el pasaje bíblico del portal de Belén. La masa dulce de almendras es citada también en Las mil y una noches, recomendada para adquirir fuerza luego de los ayunos de Ramadán. El mazapán es adjudicable entonces al mestizaje arábigo-español, ya que en la cultura islámica no se permitían, por lo general, representaciones de figuras humanas ni animales.
América recogió esta tradición pero posee otras propias. En Bolivia, el 8 y el 24 de diciembre se perfuman con incienso y copal las flamantes ropitas del Niño Dios. Otros países como México, Perú y el norte de Argentina adoptaron figuras comestibles de mazapán.
Pero para mí y en Buenos Aires, la Navidad huele a jazmín.
Diana Avellaneda.



¹Así Almond Suede de Arquiste lanzado en 2024. Perfumista: Calice Becker. Las Notas de Salida son almendra amarga, panal de miel, bergamota y pimienta rosa; las Notas de Corazón son Hormigón, azafrán, neroli, ládano y flor de azahar del naranjo; las Notas de Fondo son gamuza, alquitrán de pino, azúcar y absoluto de vainilla. Calice Becker, maestra perfumista francesa, es directora de la Escuela de Perfumería de Givaudan, Otro perfume que sugiere mazapán es Pure Purple de Hugo Boss.
Felicitaciones. Una nota muy interesante.
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