Brillante y frágil, se le atribuyeron desde siempre propiedades mágicas. Se la creyó protectora de
venenos y otorgó garantía de salud. Integró ajuares de bodas, cámaras de
maravillas de príncipes y fue parte del tesoro de las iglesias. Sí, la porcelana sedujo lentamente las mesas
aristocráticas y los petits meubles para tomar el té, empolvarse,
maquillarse y, por supuesto, perfumarse. Blanca, muy blanca, azul o colorida,
se cuenta que quien supuestamente la introdujo en Occidente desde China fue
Marco Polo, cerca de 1295. El resto fue cuestión del comercio portugués y de
las obsesivas búsquedas europeas por conseguir esa pasta que aseguraba los
placeres del refinamiento más absoluto. En el siglo XVIII, las cortes europeas
se rodearon de ella.
El Museo del Perfume cumple 20 años y en su aniversario de
porcelana saluda con piezas de esta materialidad. En el listado inventariado encontramos nuestro perfumero más dieciochesco, con diminutas
escenas galantes. Porque el perfume, en la mayoría de los casos, sigue teniendo
componentes de coquetería.
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Perfumeros de porcelana de nuestro museo |
Seleccionamos también, el que tiene forma de ángel, porque, obviando la química, no hay modo de entender los perfumes sin que uno de estos amorosos seres mueva de manera invisible las moléculas aromáticas y volátiles.
El Museo Gardiner de Toronto, Canadá, posee una colección de
más de 100 perfumeros de porcelana. Son del siglo XVIII, una época en la que el
agua escaseaba y el perfume sugería limpieza. Era símbolo de lujo y de
distinción social. Las fragancias se añadían a guantes, prendas de vestir y aún
a la ropa de cama. La colección ilustra la variedad de formas lúdicas que
adoptaban estas piezas, entre ellas las de animales, flores y figuras de
amantes, engarzadas con oro para realzar
el valor. Estos elementos de la elegancia se guardaban en el tocador o en el
bolsillo. Contemplamos, estudiamos, admiramos
y deseamos esta colección.
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Perfumero de porcelana de Chelsea C. 1750. Museo Gardiner. |
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Perfumero de porcelana de Chelsea C. 1750. Museo Gardiner. |
Gracias a todos los incondicionales miembros del Museo, por las tardes de trabajo e investigación. A todos quienes nos acompañan como público y a las instituciones que nos convocan. Nuestro agradecimiento especial a ABM Asociación Civil Educativa y Cultural que nos alberga desde hace tantos años en su no menos dieciochesco Salón Dorado, donde relucen orgullosos los gigantes jarrones de porcelana china y francesa que siempre aguardan con esperanza enormes plantas fragantes a su altura.
¡Celebremos el comienzo del otoño, las porcelanas y los
perfumes!
Por Diana Avellaneda
¡Qué bello texto ,hermosas y delicadas imágenes...cómo no imaginar el perfume!
ResponderBorrar¡Gracias por leernos!
BorrarHola! Tengo una casa de perfumes en palermo desde 2006 y recien nos enteramos que existe esta comunidad, nos encantaria ponernos en contacto con la Dra. Diana Avellaneda por varios medios sin exito, hay forma de que nos podamos poner en contacto con ella o algun representante del museo del perfume? Saludos!
ResponderBorrarQue bueno! Sí, podés contarla por mail a diavellaneda@yahoo.com.ar
Borrar¡Gracias!